
Deja que tu dulce morada se ilumine con el brillo de las estrellas y la melancolica luz de la luna, y que el gran sol derrame en ti sus esplendorosos rayos cuando le temas a la permanencia de la oscuridad y del mal.
Acepta que la tierra te acoja en su seno, que el serpenteante viento acaricie tu rostro, que las aguas purifiquen tu rostro y tu alma, mientras el fuego te seque con su poder divino, solo entonces viviras en tranquilidad con la naturaleza, y contigo mismo.
Nunca olvides a tu raza, por qué es la unica coneccion que tienes con tus antepasados, y tus antepasados son la herencia de lo que eres hoy.
Dicho druidico
No hay comentarios:
Publicar un comentario